Tras la relativamente reciente ceremonia de los Oscars, Mala Besta, colaborador del thinktank de cine La off-Off Crítica, lo que hay que ver cuyo eslógan es: “todavía no hemos vendido nuestro más valioso tesoro, la neutralidad y la veracidad, a ninguna productora, por más que lo hemos intentado”, comparte sus opiniones sobre la gala más glamurosa del séptimo arte.
¿Cómo influye el Oscar a la carrera de los ganadores?
Los anuncios que emite la BBC durante su retransmisión de los Oscar cuestan en torno a millón y medio de dólares por 30 segundos, y sólo están destinados a la audiencia americana, así que es fácil imaginarse el impacto publicitario que tiene ese minuto en el que todas las cámaras del mundo enfocan al ganador mientras da su discurso de agradecimiento. Especialmente para los que no están consolidados en Hollywood.
¿El Oscar de Penélope favorecerá a la difusión del cine español? Porque parece que sólo beneficia a unos pocos (Bardem, Almodóvar, Amenabar)
El Oscar de Pe favorecerá la difusión del cine español en el que salga ella. El resto de las películas poco lo van a notar. Aunque sí es cierto que cada vez hay más presencia española en Hollywood (Banderas, Bardem, Cruz, Vega, Moyá, etc.) nuestras películas son demasiado troqueladas para tener una acogida amplia fuera de España. Los que se atreven a salir del tiesto del realismo social, como Amenábar, Fresnadillo o Los cronocrímenes de Vigalondo (que está siendo muy bien recibida por los fans del fantástico en USA) no tienen problema con sus películas. Y el resto de cineastas, bueno, como en el extranjero, a diferencia de aquí, no podemos obligar al público a que vea cine español, pues lo lleva peor.
¿Qué piensa sobre el Oscar póstumo a Heath Ledger?
Pues me parece una maniobra publicitaria; nada le gusta más al mundillo de Hollywood que crear y recrear su historia y leyendas. Al igual, por ejemplo, que cuando Denzel Washington ganó el suyo por una mediocre Training day pero en la foto quedaba muy bonito junto al homenajeado Sidney Poitier, en este caso la ocasión era demasiado buena para dejarla pasar, aunque otros de los nominados (Robert Downey Jr.) se mereciesen más el premio.
¿Le sorprendió el Oscar a Sean Penn? La verdad es que había cierta expectación con Micky Rourke. ¿Fue la sorpresa de la noche?
No demasiado. Aunque no he visto Mi nombre es Harvey Milk, los Oscar siempre tienen cierta componente reivindicativa con la que hay que cumplir, y tal como están las cosas en California (con la famosa Proposition 8 a vueltas) Penn, que además es un actor muy político, era el candidato ideal.
Kate Winslet por fin ha ganado…
Sí, después de tener que poner cara de póker las 5 anteriores.
Aunque Slumdog Millionaire fue sin duda la triunfadora de la noche
Sin duda. El duelo de fondo era entre El curioso caso de Benjamin Button, producción de relumbrón, con muchos medios y uniendo a lo mejorcito de Hollywood y Slumdog millionaire, coproducción no americana, con un reparto relativamente desconocido, hecha con mucho sufrimiento y muchas ganas… un final made in Hollywood, en resumidas cuentas.

Acerca del show, ¿Cómo vio a Hugo Jackman?
Excelente. Aunque normalmente la Academia suele poner a un humorista para que la gente no se muera a lo largo de las muchas horas que dura la ceremonia, se la jugaron con Jackman y acertaron. Aunque el australiano es un conocido todoterreno (además de su carrera en Hollywood también tuvo éxito en Broadway), quedaba por ver qué tal se defendería como comediante stand-up, y aunque no es Woody Allen, pues con mucha honra.
Esta gala ha sido diferente a las anteriores (emotiva, original)…
No particularmente; salvando los números musicales, que sí aportaron algo nuevo, las galas de los Oscar -las galas en general- suelen ser bastante parecidas: salen los presentadores, anuncian los nominados, nombran al premiado, éste le da las gracias a sus padres, su equipo y su perro y vuelta a empezar.
¿Ha sido la gala más vista?
Aunque en número de espectadores a lo mejor sí (cada vez más gente ve la tele), en porcentaje desde luego que no. Desde que en Estados Unidos miden las audiencias (empezaron en los 60), es la tercera ceremonia con menos público, pero al menos ha roto la tendencia descendente de los últimos años: la ceremonia pasada fue la menos vista.
Dame tu visión general.
Pues una gala más, con sus buenos momentos, pero que no creo que pase a la historia, ni siquiera por lo de Heath Ledger, que al fin y al cabo es el segundo actor que recoge un premio póstumo.

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